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Félix Bariáin, presidente de UAGN, y David Lezáun, secretario, tramitaron ayer, una instancia dirigida a la delegada del Gobierno de Navarra, Carmen Alba Orduna, para que el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo retire su decisión de limitar a 75 litros el repostaje en las gasolineras de las cooperativas y los pueblos y la imposición de hacerlo en un máximo de 3 minutos, por considerar que ello ocasiona un grave perjuicio no solo a los agricultores sino a todos los habitantes del medio rural.

 

La decisión del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo significaría un grave quebranto para la práctica totalidad de las gasolineras ubicadas en el medio rural y fundamentalmente para las cooperativas agrícolas ya que la limitación a 75 litros y un tiempo máximo de suministro de 3 minutos, son manifiestamente insuficientes ya que el repostaje normal de muchos tractores ronda los 400 litros de gasóleo que indudablemente no se pueden suministrar en tan solo 3 minutos.

            Dichas limitaciones de referido ministerio, que ya han sido recurridas al Supremo, afectan muy especialmente a las gasolineras y surtidores instalados en las cooperativas agrarias que abastecen a miles de agricultores y ganaderos; y otros muchos usuarios del medio rural que tendrían que desplazarse varios kilómetros ya que el único suministro de combustible lo tienen en un radio de acción de muchos kilómetros y si no se retiran las medidas del Gobierno muchos surtidores rurales se verán abocados al cierre.

             UAGN considera una contradicción que se pretenda la justificación del desarrollo de esta norma en la búsqueda de una mayor seguridad en las estaciones de servicio, y sin embargo a las grandes multinacionales se les permita el servicio autosuministro de combustible.

            Hace ya 30 años, las cooperativas iniciaron la actividad de distribución minorista de carburantes a partir de la Orden de 31 de julio de 1986, del Ministerio de Economía y Hacienda. En la actualidad, son muchas las cooperativas de Navarra  que llevan a cabo dicha actividad. El tamaño medio de las estaciones de servicio de las cooperativas es pequeño y mediano, no llegando al millón de litros distribuidos al año, entre sus agricultores socios y no socios del entorno, ubicadas generalmente en el medio rural que, si no si no existiesen estos postes, es probable que dada por su escasa rentabilidad, en muchos pueblos y comarcas se eliminaría un importante servicio para la población rural.

            Es más, muy a menudo, ante el desinterés de otros operadores, se abandonó  la distribución minorista de carburantes en las zonas rurales, y fueron han sido las cooperativas las que han realizado la inversión necesaria para crear estaciones que ofrecieran este servicio a sus socios y a la población rural del entorno.