La organización agraria ha aplaudido la labor del sector porcino que cumple y está comprometido con el bienestar animal, porque el fin último es producir animales en las mejores condiciones para los consumidores

 

La Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Ávila ha asegurado que “hoy más que nunca hay que estar con el sector porcino después de la emisión de un reportaje en el programa Salvados de la Sexta”.

El presidente provincial, Joaquín Antonio Pino ha querido poner de manifiesto que el porcino es un sector que cumple y está comprometido con el bienestar animal, porque el objetivo final es producir los mejores animales en las mejores condiciones para los consumidores.

Ha ahondado Pino en que “en dicho reportaje tan solo salió a la luz una explotación, una integradora y una industria cárnica, que no es el fiel reflejo de un sector que genera un importante PIB a nivel nacional y de referencia”.

Ha aseverado además que el modelo de producción es uno de los más exigentes. “Un ejemplo lo encontramos en la obtención de la Autorización Ambiental Integrada (AAI), ya que las explotaciones porcinas tienen que cumplir unos requisitos muy estrictos en materia medioambiental para ponerlas en marcha (y en su funcionamiento diario) y si no lo hacen no conseguirían la correspondiente licencia”.

El sector, ha apostillado la OPA, es sostenible y aporta un valor económico y social al medio rural. “Sostenibles desde el punto de vista medioambiental porque se ha reducido un 30 por ciento el consumo de agua en los últimos 20 años en España, además de requisitos cada vez más exigentes que tienen que cumplir y que están en continua adaptación”.

Una actividad, ha subrayado que genera 300.000 puestos de trabajos de forma directa en el estado español y que fija población en el territorio, siendo un empleo estable y de calidad. En palabras de Pino las condiciones laborales de los trabajadores distan mucho de la visión ofrecida por el periodista Jordi Évole.

Ha asegurado además que las exportaciones del sector porcino rebasan la frontera de los 5.000 millones de euros en 2017.