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Los pantanos de la provincia de Jaén han subido un 2% de su volumen de agua acumulado tras las últimas precipitaciones. La media mensual en Jaén es de 86 litros por metro cuadrado, aunque en zonas como la Sierra de Segura se ha llegado hasta los 209 litros, según los datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, lo que ha hecho que pantanos como El Tranco estén tres puntos más altos que hace dos semanas. Con las últimas precipitaciones, que palian notablemente un año hidrológico seco, ASAJA-Jaén confía en que se enmiende el olivar y los pantanos, así como que los riegos de este verano estén asegurados.

 

ASAJA-Jaén espera que las precipitaciones del último mes logren enmendar el campo y los pantanos de la provincia. La organización recuerda la sequía que arrastraba el olivar jienense en el último año hidrológico y que se está paliando con las lluvias del último mes. Según los datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (a través de su sistema SAIH), en la última semana han caído en la provincia una media de 36 litros de media por metro cuadrado. En zonas de la Sierra de Segura las lluvias recogidas fueron casi del triple de esta cifra. En lo que va de mes, han llovido 86 litros de agua por metro cuadrado de media, más de 200 en las zonas de sierra y una media de 135 en la capital jienense y alrededores.

Con estas precipitaciones, y a la espera de que las escorrentías sigan haciendo su trabajo, los pantanos muestran señas de recuperación. En los últimos quince días, han subido en dos puntos de su porcentaje de almacenamiento (tres puntos en pantanos como el Tranco, el mayor embalse de la provincia). Así, y según los datos de la CHG, los pantanos de la provincia están actualmente al 51,23% de su capacidad, cuando el pasado 8 de abril se encontraban un 2% más bajos.

Con estos datos sobre la mesa, el gerente y portavoz de ASAJA-Jaén, Luis Carlos Valero, confía en que los riegos de este verano se garanticen y que el olivar, que ahora se encuentra en pleno desarrollo de la trama, pueda seguir su cauce habitualmente. Espera que las temperaturas se mantengan estables y que no desciendan demasiado, ya que una helada en esta fase del desarrollo sería fatal para la cosecha. “Estamos comprobando cómo la trama está siendo muy buena, pero todo depende, como siempre de la climatología”, aclara.